José Miguel Acosta
El estudio de la primera etapa (1927-1935) de los Laboratorios Cinematográficos de la Nación, dependencia creada durante el gobierno del dictador Juan Vicente Gómez, constituye, para José Miguel Acosta, el acceso a una clave fundamental de la cinematografía venezolana. El trabajo de realizadores y técnicos de primer orden en el seno de los laboratorios; la adjudicación de presupuestos destinados a alimentar el hornillo donde se cuece la propaganda gubernamental y que permiten, paralelamente, la actualización tecnológica; el advenimiento en el seno de los laboratorios del cine sonoro, conforman, entre otras, las pruebas que este trabajo historiográfico, notable en cuanto a su inclusión de numerosos datos inéditos, exhibe en beneficio de su principal hipótesis. Acosta, al redimensionar la lectura del rol que en el desarrollo de nuestra cinematografía jugó el cine por encargo gubernamental, propone un nuevo camino para la investigación historiográfica.
Jose Miguel Acosta believes that the study of this work on Venezuelan film laboratories, which were set up during the government of dictator Juan Vicente Gomez, gives access to the fundamental key to the country's film industry. The work done by first class filmmakers and technicians at the laboratories; the allocation of budgets to feed the fire on which government propaganda was cooked and which, at the same time, made technological modernization possible; the arrival of sound, are among the many proofs that this historiographic work, which includes a lot of important facts never published before, presents to back up its main hypothesis. By reinterpreting the role played by government propaganda in the development of our film industry, Acosta proposes a new approach to historigraphical research.
El estudio de la primera etapa (1927-1935) de los Laboratorios Cinematográficos de la Nación, dependencia creada durante el gobierno del dictador Juan Vicente Gómez, constituye, para José Miguel Acosta, el acceso a una clave fundamental de la cinematografía venezolana. El trabajo de realizadores y técnicos de primer orden en el seno de los laboratorios; la adjudicación de presupuestos destinados a alimentar el hornillo donde se cuece la propaganda gubernamental y que permiten, paralelamente, la actualización tecnológica; el advenimiento en el seno de los laboratorios del cine sonoro, conforman, entre otras, las pruebas que este trabajo historiográfico, notable en cuanto a su inclusión de numerosos datos inéditos, exhibe en beneficio de su principal hipótesis. Acosta, al redimensionar la lectura del rol que en el desarrollo de nuestra cinematografía jugó el cine por encargo gubernamental, propone un nuevo camino para la investigación historiográfica.
Jose Miguel Acosta believes that the study of this work on Venezuelan film laboratories, which were set up during the government of dictator Juan Vicente Gomez, gives access to the fundamental key to the country's film industry. The work done by first class filmmakers and technicians at the laboratories; the allocation of budgets to feed the fire on which government propaganda was cooked and which, at the same time, made technological modernization possible; the arrival of sound, are among the many proofs that this historiographic work, which includes a lot of important facts never published before, presents to back up its main hypothesis. By reinterpreting the role played by government propaganda in the development of our film industry, Acosta proposes a new approach to historigraphical research.